Tanto la Física, la Química como las Matemáticas, tienen una participación determinante en el diseño y construcción de los zapatos deportivos, como veremos en las siguientes líneas. El peso de todo el cuerpo provoca multitud de impactos con el suelo, los cuales tienen que ser absorbidos por el pie. Este es muy flexible gracias a las articulaciones que posee y a la vez relativamente rígido para soportar y trasladar los impulsos que van a generar el movimiento. La intensidad de los desplazamientos y los requerimientos mientras se practica un deporte, provocan que las cargas mecánicas soportadas por los pies sean muy elevadas. Se incorporan así criterios de funcionalidad como el desempeño, la prevención de lesiones y el confort; y otros criterios como durabilidad, estilo y costos, considerando además los diversos tipos de actividad que se realizan y la variedad de terrenos en los que se practican. En cuanto al desempeño de los zapatos, se deben determinar las funciones como frenar, acelerar, girar, saltar o caer. El confort está dado por diseños anatómicos que permitan fácil adaptación al calzado, eviten fricción al tener fijación adecuada al mediopie (zona de articulaciones), protejan las prominencias óseas y permitan los movimientos biomecánicos propios de los dedos; ayudando así a mantener niveles apropiados de temperatura y humedad en el interior del calzado y teniendo incluso un peso que no interfiera en la acción. También hay que considerar las características del deportista, como la forma y características del pie, edad, sexo, y peso corporal, tipo de entrenamiento, competición, deporte a practicar, superficie sobre la que se va a entrenar o competir, materiales y precio.En fin son tantos los detalles a tomar en cuenta en su diseño y construcción, que sería imposible mencionarlos en estas breves líneas. En el mercado existen multitud de modelos de calzado deportivo para adaptarse a las características del deporte y a las propias de la persona. El calzado deportivo debe adaptarse a la persona y no al revés. Por último es importante tener en cuenta que todo calzado debe ser sometido a tres pruebas: torsión, flexión dorsal, y compresión del contrafuerte. Ninguno de estos movimientos se deben dar de forma fácil de lo contrario el calzado no cumpliría con los requerimientos mencionados. Así pues, es simple entender que nuestras queridas ciencias, Física, Química y Matemáticas, jugaron un papel fundamental en el origen y desarrollo del calzado deportivo.